Oblatas Religiosas
"Que todos sean Uno como Tú, Padre, estás en mí y yo en Ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado" Jn 17,21
Jesús nos reúne para vivir la Oblación en Iglesia. La vida comunitaria es, para las Oblatas llamadas a la vida religiosa, uno de los medios privilegiados de tender a la unidad y de realizar su misión.

Por la unión de cada una de las Oblatas con Dios y por su unión entre ellas, la comunidad testimonia, entre los hombres, el amor de Dios.

Encuentra en la contemplación del amor Trinitario la fuente de su unidad y saca de la Eucaristía la fuerza para vivirla.

A ejemplo de la primera comunidad cristiana, se abre a la acción del Espíritu Santo para vivir en la oración, la acogida y el compartir, la comunión fraternal que es ya signo del Reino de Dios.

Queremos “vivir en familia una vida religiosa muy sencilla, teniendo a Nazaret delante de los ojos y a la Santísima Virgen como modelo ".
L.V. no 51-53
